Sugerencias




Recorten los palos
con los que golpea la policía
las hélices de los helicópteros vigilantes
las cadenas de la esclavitud.

Ya no queremos correr más
ni caer al suelo
ni agachar la cabeza
ni escondernos en nuestras casas

Nuestra voz tiene que ser oída
nuestros reclamos deben ser atendidos.

Ya ves que no tenemos miedo
tenemos rabia
indignación
y urgencia

Ustedes, Señores
son 
porque nosotros queremos           

y ya no queremos más

así que vuelvan a sus ratoneras
y dejen que el pueblo recupere
su alegría
su dinero
y su paz.

Inseguridad social





Luego de escapar
por todas las puertas traseras
de todos los ministerios
del congreso
de sus reuniones
incluso de sus casas.

Luego de blindar sus autos
y adiestrar a sus perros.

Los genios del gobierno
anuncian
que los próximos recortes
serán
a la seguridad social

y respiran hondo
sabiendo que ellos
y los suyos
no tendrán que trabajar jamás.




Maldita Policía




La policía
lustra los palos
lustra sus botas
ajusta sus chalecos
limpia los cristales de sus cascos
pone en fila las balas
dentro de su reglamentaria.

Cuando den la órden
tendrán que salir
y acallar los reclamos
de toda la ciudad.

No importa de que manera
pero no resultará fácil

y ojalá
que haya más heridos de ellos
que de nosotros.





Derroche de ignorancia




Luego de escribir con la mano
y borrar con el codo
todas las promesas anteriores
y pagar con plata del estado
una cena de lujo con empresarios

y ensayar frente al espejo del baño
una creíble cara de desaliento.

Esta mañana
se anuncia al pueblo
que esta vez los recortes
serán en educación.

Y suspiran los de arriba
en sus despachos
aliviados
porque saben que la ignorancia
es mansa y tranquila.






La mala rebeldia


a la memoria de Soledad Rosas (1974- 1998)



Mucha
de la mala rebeldía de hoy
tiene poco lodo en los zapatos
poca tierra en las uñas
nada de memoria en la conciencia

en cambio
tiene mucha pose
palabras puntuales
ademánes
pancartas multicolores.

La mala rebeldía de hoy
en muchos casos

la auspicia una marca
la perfuma un desodorante
la viste una moda
la alimenta
una empresa de comidas rápidas.






Que se mueran los enfermos



Una vez más
luego de amigables debates
en casas de campo
en aviones privados
palacios antiguos
en paisajes alucinados
y hasta en partidos de fútbol

siempre rodeados
de asistentes, cómplices
y testaferros...

los que manejan
el destino de todos nosotros
deciden que los próximos recortes
se harán en salud
y coinciden en un brindis:

Que se mueran los enfermos!





Muerte de pago



Los Banqueros


Si fuera por mi entraría a fusilar a los directivos del banco ese; y a todos los empleados, aunque ellos no tengan la culpa del fraude de este sistema de explotación y miseria. No me importa. Son cómplices. Ellos harían lo mismo que yo, pero no se atreven, están esclavizados aquí. No tienen escapatoria. La vida es ya lo bastante puta como para que encima estos hijos de su mala madre te arruinen los pocos y baratos sueños que podemos manteener vivos. Estoy harto. No debería estar penado por la ley matar a un banquero, acaso ellos no viven su vida a costa de la nuestra, no nos quitan cada día un poco más, no es eso una manera de matar, también. Ojo por ojo, diente por diente. Cómo me gustaría ver a un banquero y a toda su familia refinada, vulgar, perpo refinada, viviendo la vida con un salario que te lleva lentamente hasta el borde del precipicio de la dignidad y te obliga a saltar, sin más, al vacío. Pobrecitos. El dinero no es un invento mío, pero si es mío el dinero que me gano trabajando como un esclavo, todas las horas que aguante el cuerpo, alimentando este sistema capitalista de muerte. Tampoco es invento mío el trabajo, pero lo tengo que hacer... Ya entraré y mataré a uno de esos hijos de puta, ya le daré muerte o al menos un buen susto...